Lo que está en juego
La acusación expone una fractura entre los partidos de oposición en un momento clave para el gobierno, que busca aprobar la megarreforma de reconstrucción en el Senado.
- Chile Vamos (UDI y RN) considera que el timing es inadecuado y que el libelo podría complicar las negociaciones con La Moneda.
- Republicanos y libertarios defienden que “siempre es un buen timing para hacer justicia” y que el Congreso no puede ignorar incumplimientos legales.
- El ministro Claudio Alvarado también advirtió sobre el riesgo de afectar la tramitación legislativa.
El dato clave
El plazo para presentar la acusación contra un exministro es de tres meses desde que dejó el cargo. Grau salió de Hacienda en marzo, por lo que la acción prescribe el 11 de junio. Kaiser afirmó que el escrito se entregará “en el curso de las próximas dos semanas”.
La denuncia se sustenta en:
- Una subestimación del déficit fiscal efectivo proyectado para 2026.
- La no incorporación del financiamiento del reajuste del sector público.
- Inconsistencias aritméticas en la proyección de deuda pública.
- Un posible incumplimiento de la meta de balance estructural.
Las voces discordantes
Mientras Kaiser y el presidente republicano Arturo Squella aseguran que la acusación “va sí o sí”, Chile Vamos se mantiene al margen. La UDI y RN han señalado que no es el mejor momento, incluso si solo quedan dos semanas para vencer el plazo.
Squella desacreditó la tesis de que el Frente Amplio o el PC quieran sumarse al proyecto de reconstrucción, y Kaiser respondió que “no nos podemos desentender de la necesidad de hacer valer las responsabilidades”.
Qué sigue
- La acusación deberá ser formalizada por escrito antes del 11 de junio.
- La Cámara de Diputados votará si admite a trámite el libelo.
- Si avanza, el Senado actuará como jurado en un juicio político.
- El resultado podría afectar la agenda legislativa del gobierno y la cohesión de la oposición.