El estado de las cosas
El RKI calculó el exceso de mortalidad comparando las muertes reales con las esperadas. Entre el 22 y el 28 de junio fallecieron cerca de 22.000 personas en Alemania. Sin el calor extremo, el instituto estima que habrían muerto unas 17.500.
- Casi 4.300 de las muertes corresponden a personas de 75 años o más.
- Unas 3.000 muertes fueron de mayores de 85 años.
- El calor afectó a todos los grupos de edad analizados.
El dato clave: el calor rara vez figura como causa directa de muerte. En la mayoría de los casos, las altas temperaturas se combinan con enfermedades preexistentes cardiovasculares, pulmonares o renales.
El panorama general
La ola de calor también causó miles de muertes en otros países europeos. Francia reportó cifras similares de exceso de mortalidad. España, Países Bajos y Bélgica registraron cientos de fallecimientos adicionales.
Alemania no está preparada para temperaturas extremas. La mayoría de los edificios, incluidos hospitales y residencias de ancianos, carecen de aire acondicionado. Durante la ola de calor, la temperatura en muchas habitaciones de residencias superó los 30 °C durante la noche.
Entre líneas
El RKI advierte que la cifra real podría ser mayor. El cálculo se basa en un modelo estadístico con margen de incertidumbre.
Copernicus, el observatorio climático de la UE, explicó que el aumento de temperaturas del aire y del océano genera "domos de calor" atrapados, lo que produce olas de calor más largas, intensas y mortales. Científicos señalaron que este calor récord habría sido "prácticamente imposible" sin el cambio climático causado por la quema de combustibles fósiles.
Lo que viene después
Las autoridades sanitarias alemanas enfrentan presión para implementar medidas de protección, especialmente en residencias de mayores. Londres, París y otras capitales europeas ya comenzaron a revisar sus protocolos ante olas de calor.
Los sistemas de salud del continente deberán adaptarse a veranos cada vez más calurosos. La mortalidad relacionada con el calor, que tradicionalmente era baja en el norte de Europa, dejó de ser un fenómeno excepcional.