Por qué importa
La disputa legal gira en torno a si la junta del Kennedy Center actuó dentro de la ley al cambiar el nombre oficial del centro por el de “The Donald J. Trump and The John F. Kennedy Memorial Center for the Performing Arts”. La demanda, presentada por la representante demócrata Joyce Beatty, argumenta que la modificación fue ilegal.
- Un juez federal de distrito ya falló a favor de Beatty en mayo, ordenando la eliminación del nombre de Trump del edificio, el sitio web y las solicitudes de marca registrada.
- El tribunal de apelaciones denegó la solicitud de la junta para suspender esa orden mientras se resuelve la apelación.
Lo que dice la corte
El panel de tres jueces consideró que la junta no demostró que sufriría un daño irreparable si el nombre de Trump permanece fuera durante el proceso de apelación.
- Los abogados de Trump alegaron que la ausencia del nombre perjudicaría la recaudación de fondos y amenazaría la viabilidad financiera del centro.
- La corte respondió que esa afirmación carecía de “hechos o evidencia específicos” y se basaba solo en declaraciones concluyentes sin respaldo.
- El tribunal también señaló que, como el nombre ya fue retirado, una suspensión no evitaría los supuestos daños.
La reacción inmediata
La representante Joyce Beatty celebró la decisión.
- “Hoy la corte vuelve a afirmar que los esfuerzos de esta administración por renombrar el Kennedy Center fueron ilegales”, dijo en un comunicado.
- Añadió que el nombre de Trump “ya no profana este memorial sagrado, que pertenece al pueblo estadounidense”.
Qué sigue
La apelación de fondo aún está pendiente, pero por ahora el nombre de Trump permanece cubierto con lonas y andamios en la fachada del edificio. La junta deberá presentar sus argumentos legales ante el tribunal de apelaciones en las próximas semanas.