El dato clave

Cordeiro cuestionó el fundamento financiero del proyecto:

  • La FIFA ya tiene reservas por miles de millones de dólares y ninguna deuda.
  • Vender una participación permanente por 4.200 millones de dólares "carece de sentido", según el exasesor.
  • El plan, llamado FIFA Forward Enterprise (FFE), crearía una filial que vendería hasta un 20% de los derechos comerciales del Mundial.

Entre líneas

Cordeiro rompió con Infantino de forma pública y sin ambigüedades, algo inusual en un cargo de confianza. Su dimisión inmediata sugiere que la propuesta generó un rechazo de fondo, no solo táctico. Al desmarcarse por completo, debilita la narrativa de la FIFA de que el plan cuenta con respaldo interno.

Lo que dicen

Cordeiro afirmó en su carta de renuncia: “No puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA considera vender una participación en la Copa del Mundo. Es un mal acuerdo para las federaciones miembro, un mal acuerdo para el fútbol y un mal acuerdo para el futuro a largo plazo del juego”.

La UEFA ya amenazó con boicotear torneos FIFA. La Concacaf y la AFC también rechazaron el plan. Sumadas, tres confederaciones reúnen 143 de los 211 votos necesarios para bloquear la iniciativa.

La imagen completa

La renuncia de Cordeiro no cambia por sí sola el curso del proyecto, pero expone una grieta en la cúpula de la FIFA. Infantino enfrenta ahora una oposición que combina confederaciones regionales, gobiernos como el británico —que lo calificó como “la persona equivocada” para liderar la FIFA— y su propio equipo asesor. La consulta sigue abierta hasta el 19 de septiembre, pero el plan parece cada vez más aislado.