Por qué importa
La defensa aérea ucraniana no logra detener los misiles balísticos Iskander-M. De los 24 lanzados, apenas cuatro fueron derribados. El presidente Zelenski admitió la carencia y pidió a Estados Unidos autorización para fabricar sistemas Patriot y misiles PAC-3.
Ucrania depende de esos sistemas, pero dejaron de recibirlos gratis tras el regreso de Trump a la Casa Blanca. Ahora los compran mediante un fondo de la OTAN con aportes europeos y canadienses.
Los números que importan
- 74 misiles y 496 drones lanzados por Rusia contra Kiev.
- Las defensas ucranianas interceptaron 48 misiles y 476 drones.
- 33 proyectiles impactaron en blancos urbanos.
- Más de 20 edificios dañados, incluyendo viviendas, un hotel, un instituto y una estación de ambulancias.
- Más de 50.000 personas se refugiaron en estaciones de metro.
El panorama general
El ataque ocurre en medio de una escalada de ataques de largo alcance entre ambos bandos. Ucrania mantiene una campaña de 40 días con drones contra refinerías rusas, lo que ha causado escasez de combustible y presiona a Putin. Sin embargo, la respuesta rusa castiga a la población civil en Kiev sin que el frente se mueva significativamente.
Los esfuerzos diplomáticos del gobierno de Trump para terminar la guerra no han dado resultados. Zelenski y Trump prevén reunirse la próxima semana.
Entre líneas
Ucrania ha logrado un avance tecnológico con sus drones que le da una ventaja táctica, golpeando la logística rusa. Pero ese éxito tiene un costo: Moscú responde con ataques masivos contra ciudades, y la falta de defensas antimisiles adecuadas deja a Kiev expuesta. La estrategia ucraniana busca forzar a Putin a negociar, pero hasta ahora la respuesta es más violencia.