El panorama general
La tensión no se limita al ataque al petrolero. Durante la misma jornada se registraron enfrentamientos directos entre Washington y Teherán:
- Estados Unidos bombardeó depósitos iraníes de misiles, drones e instalaciones de radar costero.
- Irán respondió atacando posiciones militares estadounidenses, según la Guardia Revolucionaria.
- Bahréin, que alberga la base regional de la Armada estadounidense, denunció haber sido blanco de drones iraníes.
La UKMTO también advirtió sobre minas navales, aumento de actividad militar y congestión en las rutas de navegación del estrecho.
Entre líneas
El acuerdo alcanzado hace dos semanas entre Estados Unidos e Irán para reabrir Ormuz y poner fin al conflicto no se sostiene. Ambas partes lo acusan de incumplimiento y cada una justifica sus ataques como represalia. La guardia Revolucionaria iraní calificó su ofensiva como respuesta a la “agresión estadounidense”. El gobierno de Bahréin condenó el ataque con drones como una amenaza directa a su seguridad territorial.
Qué sigue
Las autoridades investigan el origen del proyectil que golpeó al petrolero. La navegación por Ormuz enfrenta mayores riesgos: minas, congestiones y hostilidades activas. La escalada sugiere que el acuerdo del 17 de junio está, por ahora, sin efecto práctico. La comunidad marítima deberá extremar precauciones mientras los enfrentamientos continúan.