Lo que dijo Balogun
En una entrevista con CBS, el delantero describió cómo vivió la situación:
- Su reacción inicial fue de alegría, pero al reflexionar supo que "iba a generar mucha controversia".
- Vio "nerviosismo" en sus compañeros porque la situación era "muy singular".
- A medida que se acercaba el partido, intentó concentrarse, pero "había mucho ruido exterior y eso era difícil de evitar".
- El equipo entrenó sin él los días previos, lo que generó confusión. "Prácticamente me tocaba desempeñar un papel de apoyo para mantener alta la moral", explicó.
Balogun también insistió en que su tarjeta roja ante Bosnia no fue correcta: "Cuando un gesto no es intencionado, nunca debería ser tarjeta roja".
La otra cara
La UEFA calificó la decisión de la FIFA como "sin precedentes, incomprensible e injustificable". El presidente Trump, por su parte, defendió su intervención diciendo que solo pidió una revisión porque consideró que no fue falta.
La organización FairSquare presentó una queja ante el COI alegando que Infantino violó las reglas de neutralidad política al tratar con Trump, quien admitió haber intervenido personalmente.
En el largo plazo
El caso abre preguntas sobre la independencia de los órganos disciplinarios de la FIFA y el peso de las presiones políticas en torneos internacionales. La derrota de Estados Unidos ante Bélgica dejó al equipo fuera del Mundial, pero el debate sobre el "perdonazo" sigue vigente.