Por qué importa
El levantamiento de la cuarentena confirma que no hay riesgo de contagio para la tripulación ni para la población local. La nave, proveniente de Singapur, pudo reanudar su viaje sin restricciones adicionales. La Seremi de Salud, Isabel Rojas, explicó que la decisión se basó en dos factores clave:
- La malaria se transmite solo por la picadura de mosquitos Anopheles infectados con el parásito Plasmodium.
- Ese mosquito no tiene presencia en la región del Biobío, por lo que no hay posibilidad de que la enfermedad se propague localmente.
El dato clave
El paciente, un marino mercante vietnamita de 29 años, ingresó al Hospital Las Higueras de Talcahuano el domingo 26 de julio con un cuadro de fiebre hemorrágica. Las muestras clínicas fueron enviadas al ISP, que primero descartó ébola y luego confirmó malaria. El fallecimiento ocurrió la noche del martes 28 de julio, tras dos días de internación.
Lo que cambia
El barco “Athena” ya zarpó o está en condiciones de zarpar hacia su próximo destino. La autoridad sanitaria levantó la “libre plática” de la embarcación, un permiso que permite realizar operaciones portuarias y navegar sin restricciones. Se mantienen solo las medidas habituales de vigilancia epidemiológica, sin protocolos especiales para el resto de la tripulación ni para la comunidad.
La imagen completa
El caso se resolvió en menos de 48 horas gracias a la activación temprana del protocolo sanitario y la rapidez del ISP para identificar la enfermedad. Aunque la fiebre hemorrágica generó incertidumbre inicial, el diagnóstico de malaria importada –contraída probablemente en zonas endémicas del sudeste asiático– cerró la alerta sin que se requirieran medidas de contención adicionales en Chile.