El estado de las cosas
El bebé, nacido prematuro en San Juan, fue diagnosticado prenatalmente y derivado a Córdoba. Primero lo estabilizaron en el Hospital Materno Neonatal. Luego, en el Hospital de Niños, cirujanos abrieron la arteria carótida para que el equipo de hemodinamia implantara un stent IBS™ Angel de 4,0 mm por 15 mm en la aorta.
El dato clave
- El stent es completamente bioabsorbible: se desintegra en 12 meses.
- A diferencia de los metálicos, no queda una estructura rígida, lo que permite que la arteria crezca con el niño.
- El procedimiento combinó cirugía y cateterismo (técnica híbrida).
Lo que cambia
El paciente ya no necesita medicación de apoyo. Al no requerir un segundo procedimiento para retirar el dispositivo, se reduce el riesgo de complicaciones y se mejora su calidad de vida a largo plazo.
Entre líneas
La intervención fue posible gracias a la inversión en tecnología y capacitación del sistema público de salud de Córdoba. El jefe de Cardiología, Alejandro Peirone, señaló que el hospital reunía las condiciones necesarias para este avance. El bebé no tenía obra social, lo que subraya el acceso a tratamientos de vanguardia en el ámbito estatal.