Por qué importa
Con más de 30 autoridades removidas o renunciadas —entre ellas 28 seremis—, el Gobierno republicano enfrenta su primer examen de cohesión y capacidad de gestión. La cifra supera el promedio histórico de rotación en los primeros meses de otras administraciones y abre debate sobre los criterios de selección y los mecanismos de control interno.
Lo que sabemos
Hasta ayer, las salidas confirmadas incluyen:
- Juan Pablo Rodríguez (exsubsecretario de Hacienda): renunció tras dar positivo en un test de drogas.
- Fabián Barrientos (exseremi de Salud de Magallanes): formalizado por presunta violación.
- Patricio Ponce (exseremi de Vivienda del Maule): renuncia efectiva el 1 de agosto.
- Cristián Cabezas (exseremi del Trabajo de Tarapacá): investigado por maltrato y acoso laboral.
Alvarado explicó que algunas salidas obedecen a motivos personales y otras a "acciones y conductas que no se condicen con la responsabilidad de gobierno". Descartó que esto refleje fallas en el proceso de designación.
Las voces discordantes
El presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, calificó la cifra como "no es una buena señal", aunque respaldó la decisión de apartar a quienes no cumplan los estándares. En contraste, el vicepresidente de la UDI, Eduardo Cretton, llamó a "desdramatizar" y consideró normal que en la etapa de instalación aparezcan personas que "no dan el ancho".
La diputada Tamara Ramírez (Partido de la Gente) cuestionó la explicación oficial y afirmó que la cantidad de salidas contradice las promesas del Ejecutivo de llegar preparado al gobierno.
Qué sigue
Alvarado adelantó que el Gobierno mantendrá una postura estricta y no tolerará faltas a la probidad, la transparencia o "las buenas costumbres". No anunció cambios en el proceso de selección de autoridades. La oposición ha solicitado que se entregue un informe detallado de cada salida.