El trasfondo
La marcha bosnia no fue un gesto aislado. Muchos asistentes, como la inmigrante Nadia, vincularon su propia experiencia de desplazamiento forzado con la situación palestina. "Deberían ser libres, basta de guerras y genocidios", dijo a Al Jazeera.
Canadá es el anfitrión del torneo junto a Estados Unidos y México. Este partido fue el primero de la selección masculina canadiense en su propio territorio en una Copa del Mundo.
Los números que importan
- Capacidad del estadio: 44.315 asientos, pero no se llenó.
- Precios de entradas: entre 1.645 y 2.240 dólares para categorías 1 y 2, aún disponibles horas antes del partido.
- Asientos vacíos: visibles en la transmisión, sobre todo en la banda opuesta a las cámaras.
- Boletos vendidos antes del torneo: solo 29 de los 104 partidos estaban agotados al inicio del Mundial.
La FIFA defendió las cifras de asistencia argumentando que algunos aficionados estaban en los pasillos. Sin embargo, fiscales estadounidenses ya investigan las prácticas de venta de boletos.
Lo que no se dice
Los organizadores presentaron la ceremonia inaugural como un mosaico multicultural —con artistas como Michael Bublé y Alanis Morissette, y representación de pueblos indígenas— pero el acto principal falló: una Copa del Mundo inflable no logró desplegarse. El incidente se volvió viral en redes sociales.
Tampoco asistieron los máximos líderes políticos de los tres países anfitriones: Donald Trump (por agenda), Mark Carney (por cumbre del G7) y Claudia Sheinbaum (regaló su boleto a una joven).
Lo que viene después
Canadá continúa su participación en el Grupo B. La atención ahora se centra en cuántos partidos lograrán llenar los estadios, dado el descontento por los precios y la disponibilidad de boletos para 75 encuentros restantes. La investigación legal en Estados Unidos podría redefinir cómo la FIFA comercializa las entradas en futuros torneos.