Por qué importa
La falta de herramientas médicas específicas y la demora en identificar el brote permitieron que avanzara sin control. Los equipos de respuesta trabajan en zonas de difícil acceso y bajo amenaza de grupos armados, lo que frena la contención.
Los números que importan
- Casos confirmados: 2.536
- Fallecidos: 1.033
- Hospitalizados o en aislamiento: al menos 738
- Contactos bajo seguimiento: solo 77% del total, muy por debajo del 95% recomendado
El panorama general
Médicos Sin Fronteras señala que nunca antes un brote de ébola comenzó con tantos casos por haber sido identificado tan tarde. Modelos de los CDC de EE.UU. advierten que, en el peor escenario, esta epidemia podría acercarse a la magnitud de la de 2014–2016, que causó más de 11.000 muertes.
Casi el 90% de los casos se concentran en la remota provincia de Ituri, pero ya hay contagios en cinco provincias más, incluida Kisangani, una de las ciudades más grandes del país, y en la vecina Uganda. Parte del brote afecta a Goma, una urbe tomada por rebeldes hace más de un año.
Entre líneas
La desconfianza hacia los equipos de salud y el conflicto en curso complican el rastreo de contactos y la aceptación de medidas de control. Los funcionarios congoleños reportan una desaceleración en el aumento de casos, pero advierten que el brote aún no ha alcanzado su pico y que las fluctuaciones recientes pueden deberse a retrasos en la notificación.
Qué sigue
Los equipos de respuesta necesitan alcanzar el 95% de seguimiento de contactos para interrumpir la transmisión. Hasta ahora están lejos de esa meta, y sin vacuna ni tratamiento específico, la ventana para contener el brote se reduce.