El panorama general
El virus se extiende en un contexto de conflicto armado. Ataques del grupo rebelde Fuerzas Democráticas Aliadas (vinculado al Estado Islámico) han cortado el acceso a aldeas y obligado a miles de personas a huir hacia campamentos superpoblados. Esto dificulta el rastreo de contactos y aumenta el riesgo de una propagación descontrolada.
- Tasa de letalidad: 25,3 % (254 muertos entre 1.003 casos).
- Solo el 55 % de los contactos estrechos ha sido rastreado.
- Más de 35.000 personas que tuvieron contacto con infectados aún no han sido localizadas.
- Tres provincias afectadas: Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur (unos 15 millones de habitantes).
El dato clave
No existe vacuna ni tratamiento específico para la cepa Bundibugyo del ébola. Las vacunas existentes solo funcionan contra la cepa Zaire, la que causó las grandes epidemias anteriores. Esto obliga a los equipos sanitarios a depender de medidas clásicas de contención: aislamiento, rastreo y educación, que son difíciles de aplicar en medio de la violencia.
Lo que dicen
El doctor Jean Kaseya, director de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África, declaró la semana pasada que no hay certeza sobre cuándo comenzó realmente el brote. “Si quieres controlar un brote, debes conocer el caso índice. No tenemos confianza”, señaló. Las autoridades aún no han identificado al paciente cero.
Qué sigue
La Organización Mundial de la Salud declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional y advierte que la epidemia podría prolongarse varios meses. En Uganda, que reporta 20 casos y dos muertes, el gobierno dice tener la situación bajo control. Pero en RDC, con 365 pacientes aún hospitalizados o en aislamiento y una cobertura de rastreo insuficiente, el brote sigue superando los esfuerzos de respuesta.