Por qué importa

El evento representa un hito para Cali y el Valle del Cauca, pero también ocurre en un contexto de controversia. De la Espriella insistió inicialmente en realizar la ceremonia en una guarnición militar, lo que el presidente Petro no autorizó. El lugar final, la Arena USC, fue definido tras negociaciones entre el equipo del presidente electo y las autoridades locales.

Las medidas anunciadas

Eder detalló las acciones coordinadas con la Gobernación del Valle, la Policía y el Ejército:

  • Instalación de un PMU desde el 28 de julio para monitorear los preparativos.
  • Recompensa de 500 millones de pesos por información sobre amenazas, atentados, uso de armas, drones o vehículos sospechosos.
  • Coordinación permanente con autoridades regionales y nacionales.
  • Tolerancia cero con actos de vandalismo, violencia o bloqueos, aunque se respetarán las protestas pacíficas.

Lo que dicen

“Para nuestra ciudad, nuestro departamento y nuestra región, esto es un hecho histórico”, afirmó Eder. También invitó a los caleños a sentirse orgullosos del momento. Por su parte, la gobernadora Dilian Francisca Toro participó en la reunión de seguridad del 28 de julio.

Qué sigue

El Congreso debe votar la proposición que autoriza el traslado de la ceremonia a Cali. Se espera que la decisión se concrete en los próximos días, y el dispositivo de seguridad ya está en marcha independientemente de la confirmación legislativa.