Por qué importa
La resolución se ampara en la Ley de Poderes de Guerra de 1973, que exige al Ejecutivo notificar al Congreso dentro de 48 horas de iniciar hostilidades y obtener autorización tras 60 días. Trump ya ignoró una resolución similar en junio, calificándola de “inoportuna e insignificante”. El conflicto, que comenzó en febrero, ha cobrado la vida de 18 soldados estadounidenses —cuatro solo desde el 17 de julio— y ha dejado casi 500 heridos, 100 de ellos en las últimas dos semanas.
El estado de las cosas
- La resolución pasó en la Cámara con el respaldo de cuatro republicanos: Thomas Massie (Kentucky), Brian Fitzpatrick (Pensilvania), Tom Barrett (Míchigan) y Warren Davidson (Ohio).
- En el Senado, la republicana Susan Collins votó con los demócratas, mientras el demócrata John Fetterman se alineó con los republicanos, invirtiendo el resultado de junio.
- La administración Trump argumenta que el reinicio de bombardeos el 7 de julio abrió un nuevo período de 60 días bajo el Artículo II de la Constitución, posición que legisladores de ambos partidos han cuestionado.
Entre líneas
La resolución no tiene efecto legal directo —como concurrente, no requiere firma ni veto presidencial— pero su aprobación por segunda vez muestra que el apoyo bipartidista a la guerra se erosiona. La congresista Pramila Jayapal, autora de la medida, señaló que la guerra “no tiene misión clara, ni estrategia, ni objetivo final”. Mientras tanto, los ataques continúan y el estrecho de Ormuz sigue prácticamente cerrado, con efectos en los precios globales de energía.
Qué sigue
Trump tiene garantizada la posibilidad de ignorar la resolución, como ya hizo antes. El Senado no logró avanzar su propia versión, por lo que el Congreso mantiene su capacidad de acción limitada. La atención se centra ahora en las elecciones de medio término de otoño, donde el costo político de la guerra podría jugar un papel clave.