Cómo llegamos aquí
El proyecto, impulsado por el demócrata Gregory Meeks, llevaba meses estancado en la Cámara por la oposición de la mayoría republicana. Sus defensores reunieron 218 firmas en una petición de descargo, un mecanismo legislativo que permite saltarse la agenda oficial. El mismo recurso se usó antes en este Congreso para aprobar la divulgación de archivos de Jeffrey Epstein y extender subsidios de salud.
Lo que dice la ley
- Ayuda militar por préstamo: 8.000 millones de dólares (unos 6.900 millones de euros) para financiar la defensa de Ucrania.
- Extensión de la USAI: autorización para que EE.UU. envíe armas directamente desde arsenales del Pentágono hasta 2027.
- Sanciones adicionales: apunta al sector energético ruso (petróleo y gas), restringe exportaciones y limita acceso a servicios clave como transporte, seguros y tecnología. También sanciona a bancos y entidades que ayuden a evadir restricciones.
Entre líneas
La ley está desactualizada en parte: la cantidad asignada a la Iniciativa de Asistencia de Seguridad para Ucrania (USAI) es inferior a los 400 millones de dólares que el Congreso ya presupuestó mediante otra ley de autorización de defensa. Los republicanos que se opusieron la calificaron de “proyecto partidista” destinado a dividir al partido.
Qué sigue
El texto debe ser aprobado por el Senado, donde persisten divisiones, y luego recibir la firma del presidente Trump. Dado el historial de vetos y tensiones, es poco probable que se convierta en ley. El miércoles pasado, la Cámara también aprobó una resolución de poderes de guerra para exigir a Trump que retire fuerzas militares del conflicto con Irán, el primer revés formal del Legislativo en ese tema.