Por qué importa
“Alligator Alcatraz” fue construido rápidamente por el estado de Florida para apoyar el plan federal de expulsiones masivas. Durante su funcionamiento, deportó a cerca de 21.000 personas. Sin embargo, su operación costó más de un millón de dólares diarios y generó demandas por abusos y daños ambientales.
El cierre no implica el fin de las deportaciones. Los detenidos fueron trasladados a otros centros federales en varios estados. Activistas advierten que el problema de fondo persiste: condiciones inhumanas en centros de detención y falta de acceso a abogados.
Los números que importan
- 21.000 deportaciones realizadas desde el centro.
- Más de 1 millón de dólares por día de operación.
- 0 detenidos al momento del anuncio de cierre.
- Apertura: julio de 2025; cierre: junio de 2026.
Lo que dicen
DeSantis defendió el centro como una “solución temporal” que cumplió su objetivo. Junto al zar fronterizo Tom Homan, afirmó que el Departamento de Seguridad Nacional ahora tiene capacidad para manejar a los detenidos.
Abogados y activistas denunciaron condiciones insalubres: gusanos en la comida, inodoros sin descarga, pisos con aguas fecales y plagas de mosquitos. También reportaron dificultades para que los detenidos contactaran a sus abogados, y traslados sin previo aviso.
Grupos ambientalistas y la tribu Miccosukee se opusieron desde el inicio por la ubicación en una zona protegida de los Everglades.
Qué sigue
Las autoridades ordenaron el desmantelamiento total de las instalaciones. Florida recibirá un reembolso del gobierno federal, según el presupuesto aprobado por los republicanos en el Congreso.
Aunque el centro cierra, el modelo de detención migratoria temporal podría replicarse en otros estados. La controversia sobre las condiciones y los derechos de los migrantes continúa abierta.