Por qué importa

Chile mantuvo durante décadas una regla fiscal que limitaba la deuda bruta al 45% del PIB. Acercarse a ese techo reduce el margen para enfrentar crisis futuras y encarece el crédito para hogares y empresas, según el CFA.

El organismo también señaló que el mayor endeudamiento responde principalmente a errores en las proyecciones del Presupuesto 2026, elaborado bajo la gestión del entonces ministro Nicolás Grau.

El estado de las cosas

La deuda pública bruta proyectada para 2026 pasaría de 43,1% a 43,4% o 43,6% del PIB con la nueva autorización, dependiendo del escenario económico.

  • El Gobierno ya tiene autorizado un endeudamiento de hasta US$17.400 millones en la Ley de Presupuestos, más otros US$600 millones.
  • Los US$6.200 millones adicionales se suman a esa cifra y se destinan a cubrir: mayor déficit efectivo, efecto del tipo de cambio y necesidades de liquidez.
  • El director de Presupuestos, José Pablo Gómez, advirtió que sin estos recursos el Estado podría dejar de pagar obligaciones hacia fin de año.

Lo que no se dice

El CFA ya había alertado sobre presiones de gasto no incluidas en el Presupuesto 2026, como la ausencia de provisiones para el reajuste del sector público. El proyecto actual reconoce ese desfase, pero no propone fuentes de financiamiento permanente para cerrarlo.

Qué sigue

La iniciativa —con suma urgencia— se tramita en el Congreso, donde oposición y el Partido de la Gente preparan una batería de consultas sobre el origen del déficit y el costo financiero. El CFA instó a definir si se opta por más deuda, uso de activos públicos (hoy en mínimos históricos) o un ajuste fiscal mayor.