Por qué importa
Las salidas en cadena erosionan la autoridad del principal tribunal internacional para crímenes de guerra. Chad, gobernado por un oficial acusado de reprimir a la oposición, se suma a países del Sahel con regímenes militares que cuestionan la legitimidad del sistema de justicia global.
El dato clave
El gobierno chadiano citó estas estadísticas de la CPI para respaldar su decisión:
- Nueve de las trece investigaciones abiertas por el tribunal involucran a países africanos.
- Solo cuatro casos corresponden a otras regiones, y estos “no han logrado avances concretos”.
- De las siete personas detenidas por la CPI, solo una no proviene de África.
Chad calificó esta distribución como una “selectividad innegable y flagrante” que perjudica al “sur global en general y al continente africano en particular”.
Lo que dicen
En su comunicado, el ministerio de Exteriores invitó a la Unión Africana y sus miembros a “reflexionar más profundamente sobre el futuro de un sistema aparentemente sesgado”. Propuso acelerar mecanismos judiciales africanos propios para lograr una “justicia continental más equitativa”.
La declaración evitó mencionar la presión de Estados Unidos, que según otros reportes también impulsa estas retiradas. Washington ha endurecido su postura contra la CPI desde las órdenes de arresto de 2024.
Qué sigue
La salida de Chad será efectiva un año después de la notificación, según el artículo 127 del Estatuto de Roma. Durante ese período, el país sigue obligado a cooperar con la corte en casos abiertos. Queda por ver si otros gobiernos africanos siguen el llamado de Chad a abandonar el tribunal.