El incendio ocurrió mientras los edificios, erigidos en 1984, estaban envueltos en andamios y lonas por obras de rehabilitación. Los investigadores hallaron materiales inflamables como espuma de poliuretano y fallas en los sistemas de protección contra incendios, y las llamas tardaron 44 horas en extinguirse.
El informe reaviva el debate sobre los estándares de seguridad en proyectos de rehabilitación de grandes conjuntos residenciales, al hallar que las lonas no superaron las pruebas de resistencia al fuego. La investigación descarta un origen intencional y concluye que el siniestro fue accidental.