El panorama general
De la Espriella justificó los cierres como parte de una "optimización" del servicio exterior. Según dijo, la red diplomática actual es costosa y no produce resultados concretos. Con la mayoría de los países afectados, Colombia mantendrá relaciones diplomáticas, pero la atención consular se canalizará desde otras embajadas de la región.
Los países cuyas embajadas cerrarán en una primera etapa son:
- Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Chequia, Etiopía, Ghana, Haití, Hungría, Malasia, Rumanía, Senegal y Sudáfrica.
- Cuba y Nicaragua, con los que se rompen relaciones diplomáticas.
Además, se suspende la apertura de la embajada en Palestina, iniciativa que nunca se concretó. En contraste, se reabrirá la embajada en Israel, con sede en Jerusalén, y se abrirá una nueva misión en Nigeria.
Entre líneas
El anuncio revierte la estrategia del gobierno de Petro, que había priorizado la presencia en África, Medio Oriente y Europa del Este. De la Espriella, en cambio, concentrará la representación diplomática en países que considera estratégicos para la inversión privada y el comercio, y en aliados ideológicos.
La ruptura con Cuba y Nicaragua elimina dos canales que gobiernos anteriores usaban para mediar en procesos de paz con grupos armados. Analistas señalan que esto cierra una vía de diálogo que había sido útil, aunque con resultados mixtos, en negociaciones con las FARC y el ELN.
Qué sigue
Las medidas comenzarán a aplicarse el 7 de agosto, cuando De la Espriella asuma la presidencia. Durante los primeros 100 días, ordenará una auditoría técnica a las demás representaciones diplomáticas para evaluar su continuidad.
También planea unificar embajadas que, según él, duplican funciones: las de Colombia en Francia y ante la Unesco, y las de Italia y ante la FAO, para que un solo embajador asuma ambas representaciones.
El gobierno entrante ha dicho que los ahorros generados se destinarán a seguridad, aunque no ha dado cifras concretas del presupuesto que se liberará.