Por qué importa
La decisión colombiana rompe décadas de vínculos diplomáticos y pone en riesgo programas como la formación de médicos colombianos en Cuba. Además, refleja un realineamiento regional en el que varios países han endurecido posturas contra La Habana.
Lo que dice Cuba
En su comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano destacó los siguientes puntos:
- Rechaza las declaraciones del 26 de julio en las que De la Espriella anunció el cierre de la embajada.
- Califica la medida de “hostil e infundada” y asegura que no responde a los intereses nacionales de Colombia.
- Afirma que la decisión evidencia “la clara subordinación del próximo gobierno de Colombia a la política de división y confrontación” impulsada por Estados Unidos.
- Reitera que Cuba honrará sus compromisos con los estudiantes de medicina colombianos becados bajo los Acuerdos de Paz de 2016.
La cancillería señaló que la acción “no representa el sentir del hermano pueblo colombiano” y que Cuba mantiene una relación bilateral fluida con avances en comercio, cooperación e intercambios académicos.
Qué sigue
De la Espriella asumirá la presidencia el 7 de agosto y deberá ejecutar el cierre de al menos 14 embajadas, incluida la de Cuba. La ruptura diplomática se concretaría a partir de entonces, aunque Cuba ya advirtió que la medida no representa al pueblo colombiano y que mantendrá sus compromisos vigentes.