Por qué importa
La declaración de culpabilidad de Gray ocurre después de que un jurado condenara a su padre, Colin Gray, por homicidio involuntario y asesinato en segundo grado. Los fiscales argumentaron que el padre le regaló el arma de asalto a su hijo cuando tenía 14 años, a pesar de mostrar señales de alerta.
Esta es una de las pocas veces en Estados Unidos que un progenitor enfrenta cargos penales por un tiroteo cometido por su hijo.
Las víctimas
Cuatro personas murieron y nueve resultaron heridas. Los fallecidos fueron:
- Mason Schermerhorn, 14 años, estudiante
- Christian Angulo, 14 años, estudiante
- Richard Aspinwall, 39 años, profesor
- Cristina Irimie, 53 años, profesora
Siete de los heridos recibieron impactos de bala.
Lo que sigue
Gray se enfrenta a una sentencia mínima de cadena perpetua. El juez decidirá si puede optar a libertad condicional tras escuchar las declaraciones de las víctimas y revisar las pruebas. La audiencia de sentencia continuará en los próximos días.
Al aceptar la declaración, Gray renunció a su derecho a juicio con jurado y a apelar. Dijo al tribunal que entendía las consecuencias y que padece problemas de salud mental.
Las voces de las víctimas
Durante la audiencia, familiares expresaron su dolor y pidieron que Gray no reciba libertad condicional. Breanna Schermerhorn, madre de Mason, dijo: “No lo perdono. Esas decisiones fueron suyas y solo suyas”.
Shayna Aspinwall, esposa del profesor fallecido, pidió que “el asesino de Ricky no tenga oportunidad de libertad condicional”. Ismael Angulo, hermano de Christian, afirmó que el tiroteo “destrozó miles de vidas en un instante”.