El estado de las cosas
Lindsay Clancy, enfermera de partos en el Hospital General de Massachusetts, mató a sus hijos Cora (5 años), Dawson (3) y Callan (8 meses) el 19 días después de salir de una internación psiquiátrica. Ella misma intentó suicidarse saltando desde un segundo piso y quedó paralítica de la cintura hacia abajo.
El jurado escuchó los alegatos de apertura este lunes, y también el testimonio de Patrick Clancy, exesposo de la acusada, quien encontró los cuerpos al llegar a casa. En entrevistas anteriores, Patrick dijo que perdona a Lindsay.
Lo que dicen
La defensa, a cargo del abogado Kevin Reddington, describe a una madre devota que colapsó mentalmente tras el parto. Asegura que sufría psicosis posparto, un trastorno raro vinculado al estrés, la falta de sueño y los cambios hormonales.
- Argumento clave de la defensa: Clancy amaba a sus hijos y no era consciente de sus actos. Escuchaba voces que le ordenaban dañarlos y a sí misma.
- Argumento de la fiscalía: La exenfermera actuó de forma "intencional, racional y rápida". La fiscal Shanan Buckingham dijo: "Esto no fue una mujer en medio de una psicosis".
El dato clave
La psicosis posparto afecta a solo 1 o 2 de cada 1.000 mujeres después del parto. A diferencia de la depresión posparto, más común, este trastorno puede incluir alucinaciones, delirios y paranoia. La mayoría de quienes lo padecen no dañan a sus hijos. El jurado deberá determinar si Clancy estaba en ese estado al momento de los hechos.
Qué sigue
El juicio continuará en las próximas semanas con testimonios de psiquiatras, familiares y vecinos. Los posibles resultados van desde cadena perpetua hasta internación en un hospital psiquiátrico estatal si el jurado la declara no responsable por enfermedad mental.
Nota: Si usted o alguien que conoce necesita ayuda, la línea nacional de crisis y prevención del suicidio en EE.UU. está disponible llamando o enviando un mensaje de texto al 988.