Por qué importa
Los fiscales calificaron el crimen como un “asalto a la democracia”. Boelter pasó meses identificando y vigilando a sus víctimas, y la madrugada del ataque se disfrazó de policía para ingresar a las casas. Buscaba matar a varios legisladores para cambiar la correlación de fuerzas en ambas cámaras estatales.
El efecto dominó
- El senador estatal John Hoffman y su esposa Yvette sobrevivieron al ataque, pero sufren heridas físicas y secuelas emocionales permanentes.
- La familia Hortman expresó su frustración porque Boelter no recibió la pena de muerte, aunque el juez impuso la condena máxima posible sin esa sanción.
- Los sobrevivientes cambiaron su vida cotidiana: ya no reciben correo en casa, instalaron puertas de acero y asisten a terapia semanalmente.
Lo que sigue
Boelter cumplirá las dos cadenas perpetuas de forma consecutiva, sin posibilidad de libertad condicional, más 40 años adicionales. El juez John R. Tunheim dijo que es la sentencia más larga que ha dictado en su carrera. Con el acuerdo de culpabilidad, el caso queda cerrado sin posibilidad de apelación sobre la pena.