Por qué importa
La decisión debilita las protecciones de debido proceso para los titulares de green card que reingresan al país. Ahora bastará una acusación penal —sin condena firme— para que el gobierno pueda acelerar trámites de deportación.
Entre líneas
La jueza Ketanji Brown Jackson, en su disenso, advirtió que la mayoría le entregó al gobierno un "cheque en blanco" que puede dejar a personas en un limbo migratorio antes de ser declaradas culpables. Los otros dos jueces liberales la acompañaron.
El fallo interpreta que la ley no exige al oficial fronterizo demostrar con "evidencia clara y convincente" que el residente cometió un delito de "turpitud moral". Basta una sospecha razonable.
Lo que dicen
- Grupos de derechos civiles, como Alliance for Justice, señalaron que la sentencia abre una vía más amplia para revocar green cards.
- Advancing American Freedom, fundado por el exvicepresidente Mike Pence, celebró la decisión y dijo que permite remover a quienes "abusan del privilegio de ser residentes permanentes legales".
El panorama general
Aunque el litigio comenzó antes de que Trump asumiera la presidencia, su administración defendió el criterio de que la sospecha es suficiente. El fallo se suma a una serie de casos migratorios que la Corte aborda en medio del endurecimiento de políticas impulsado por el gobierno actual.