El estado de las cosas
- El TPS protege de la deportación a personas que no pueden regresar a su país por guerras, desastres naturales u otras crisis, según una ley de 1990.
- La administración Trump argumenta que esos países ya son seguros y que los inmigrantes no fueron evaluados correctamente durante el gobierno de Joe Biden.
- El juez Samuel Alito, de la mayoría conservadora, escribió que la ley otorga al presidente una autoridad sin revisión judicial para terminar el programa.
Entre líneas
La mayoría del tribunal rechazó que la decisión estuvo motivada por racismo, pese a que los demandantes citaron comentarios despectivos de Trump sobre haitianos, como afirmar durante su campaña que “probablemente tienen SIDA” o difundir rumores falsos de que secuestraban mascotas. La jueza progresista Elena Kagan calificó esas expresiones como “repulsivas y con carga racial”, afirmando que la mayoría evitó reproducirlas en su fallo.
Los abogados de los inmigrantes advierten que las condiciones en Haití y Siria siguen siendo peligrosas. Señalaron que cuatro mujeres haitianas deportadas en febrero aparecieron decapitadas en un río meses después.
Qué sigue
- El Departamento de Seguridad Nacional puede empezar a notificar la cancelación del TPS de inmediato, lo que dejaría a miles de personas sin permiso de trabajo y con orden de deportación.
- Las decisiones pendientes sobre unos 200.000 salvadoreños y 100.000 ucranianos podrían seguir el mismo camino.
- El tribunal también validó el jueves una política que limita las solicitudes de asilo en la frontera con México, ampliando la ofensiva migratoria del gobierno.
El panorama general
Esta es la segunda victoria de Trump en la Corte Suprema en un solo día, luego de que en el último año el tribunal frenara otras de sus políticas migratorias. El fallo refuerza el poder casi absoluto del Ejecutivo para determinar quién puede permanecer en el país bajo programas de protección humanitaria, sin que los jueces puedan intervenir.