Por qué importa
La propuesta de Infantino de crear una empresa llamada FIFA Forward Enterprise cedía el 20% de las acciones del organismo a inversores externos. El plan prometía recaudar hasta 20.000 millones de dólares, pero generó un rechazo masivo en Europa. Aunque Infantino dio marcha atrás el viernes pasado, el daño político ya estaba hecho.
Entre líneas
La retirada de apoyo no es un gesto aislado. Los argumentos de las federaciones coinciden en tres puntos:
- Gobernanza deficiente: las decisiones se tomaron sin consultar a los miembros.
- Falta de transparencia: no se compartieron los documentos que sustentaban la propuesta.
- Pérdida de confianza: la gestión de Infantino ya no genera credibilidad entre las federaciones europeas.
Suecia fue la más tajante: su junta directiva realizó una reunión extraordinaria el lunes y resolvió que la confianza en Infantino "ya no existe". Serbia, que había firmado una carta de apoyo en mayo, calificó el giro como "la única decisión lógica y racional".
Lo que sabemos (y lo que no)
- Sí sabemos: Gales fue la primera federación en retirar el apoyo. Luego lo hicieron Serbia y Suecia. Inglaterra lo haría en las próximas horas. Rumanía también se perfila para sumarse.
- No sabemos: si otras federaciones europeas seguirán el mismo camino. Alemania nunca respaldó a Infantino, pero hasta ahora no se ha pronunciado sobre la crisis actual. Tampoco está claro qué candidato alternativo podría apoyar la UEFA.
Qué sigue
La UEFA ya pidió acceso a los documentos que respaldaban el plan de privatización. Considera iniciar acciones legales contra Infantino por la forma en que se manejó la propuesta. Mientras tanto, las federaciones que retiraron su apoyo trabajan con la UEFA para articular una candidatura alternativa de cara al próximo congreso de la FIFA, donde se elegirá al presidente.
El efecto dominó podría extenderse a más países. Si Inglaterra confirma su retiro, sumarían cinco federaciones europeas en contra de Infantino, un bloque que difícilmente pasará desapercibido en Zúrich.