El trasfondo
Los trabajadores vivían como esclavos en Amendolara, una zona agrícola del sur de Italia. El sistema de caporalato —red de intermediarios que reclutan mano de obra ilegal y mal pagada— opera con impunidad. La ley aprobada hace diez años para frenarlo no se aplica, según denuncian sindicatos e Iglesia.
Lo que dice el sobreviviente
El trabajador afgano que escapó relató a medios locales que las víctimas exigían sus salarios. Entre los detalles que entregó:
- Les habían prometido un sueldo, pero después de un tiempo no les daban nada.
- Recibían solo comida y alojamiento, sin pago alguno.
- Los amenazaban con armas de fuego y cuchillos.
- Los asesinos pertenecen a una "gran mafia paquistaní", según sus palabras.
Lo que sabemos (y lo que no)
Las cámaras de vigilancia de la estación de servicio captaron a los sospechosos vertiendo líquido dentro del vehículo y bloqueando las puertas para impedir la huida. Los dos arrestados son ciudadanos paquistaníes, acusados de asesinato agravado.
Medios italianos reportan 14 casos de incendios provocados a vehículos con inmigrantes paquistaníes en los últimos meses en la misma región, vinculados a disputas por trabajo y vivienda. No está claro si estos hechos tienen relación directa con el ataque.
Lo que dicen
Francesco Savino, vicepresidente de la Conferencia Episcopal Italiana, pidió una "rebelión de conciencia" contra la explotación y la indiferencia. El sindicato CGIL exigió acciones para "combatir las abominaciones diarias que sufren los trabajadores, a menudo migrantes, en nuestros campos".