El estado de las cosas
Desde enero, la administración Trump impuso sanciones energéticas que agravaron la crisis. La falta de combustible paralizó sectores clave y provocó la salida de empresas como Meliá e Iberostar. Las transacciones electrónicas también se volvieron difíciles. El Departamento de Estado negó esta semana una autorización a Vanguard Energy para exportar combustible, lo que frustró la llegada de 250.000 barriles.
Lo que cambia
- Apertura a "nuevos actores" en el turismo para explotar hoteles abandonados.
- Autorización de inversiones de cubanos en el exterior.
- Participación de empresas públicas en el mercado cambiario.
- Fin de subsidios a productos y reducción de la burocracia.
- Descentralización de permisos para pequeñas y medianas empresas.
Entre líneas
Analistas como Daniel Pedreira y Armando Chaguaceda señalan que estas medidas son similares a aperturas previas que luego fueron revertidas. El gobierno busca ganar tiempo ante la presión de EE.UU. sin cambios estructurales profundos. Algunas ideas, como la autorización expedita de permisos para mipymes, surgieron en 2024 y no se concretaron.
Qué sigue
El paquete debe ser ratificado por el Buró Político del Partido Comunista y luego por la Asamblea Nacional, que suele aprobar por unanimidad. No hay fecha concreta para su implementación, y la administración Trump no ha mostrado señales de aliviar las sanciones.