El estado de las cosas
La Asamblea Nacional aprobó las medidas por unanimidad en una sesión extraordinaria. El Partido Comunista y el expresidente Raúl Castro —de 95 años— respaldaron el plan, que según Díaz-Canel no responde a presiones externas sino a una "madurez" interna.
Entre los cambios aprobados:
- Autorización de bancos privados bajo supervisión estatal, rompiendo el monopolio financiero del gobierno
- Creación de empresas privadas sin límite de tamaño (antes solo se permitían hasta 100 empleados)
- Eliminación del requisito de asociarse con empresas estatales para inversores extranjeros
- Posibilidad de que cubanos residentes en el exterior inviertan directamente en la isla
- Fin progresivo de los subsidios universales a alimentos y bienes básicos
Entre líneas
Economistas consultados por agencias internacionales señalan que el gobierno reconoce tácitamente el fracaso de la planificación centralizada. Sin embargo, el texto completo del programa aún no se ha publicado y no hay un cronograma de implementación.
Daniel Torralbas, economista cubano radicado en Londres, dijo a AFP: "La política económica en Cuba ha pecado de anunciar muchas medidas en los últimos años e implementar pocas".
Lo que dicen
Las reacciones son mixtas. Empresarios locales como Mario González, dueño de un restaurante en La Habana, ven potencial para la recuperación del turismo. Analistas como Luis Carlos Battista señalaron a AP que la burocracia "lenta e ineficiente" y la desconfianza de inversores siguen siendo obstáculos reales.
El vicepresidente estadounidense JD Vance dijo que Washington sostiene conversaciones con Cuba sobre posibles cambios económicos, mientras Donald Trump ha sugerido públicamente "tomar el control" de la isla.
Lo que viene después
Las medidas incluyen desde la dolarización parcial de operaciones comerciales hasta la reestructuración de empresas estatales que no soporten la devaluación de la moneda. El gobierno advirtió que las empresas inviables serán liquidadas.
La implementación enfrenta dos desafíos principales: la burocracia interna y las sanciones de Estados Unidos. Expertos del Instituto Quincy señalaron que sin el levantamiento gradual de las prohibiciones estadounidenses, muchas medidas serán inaplicables.