Por qué importa
El tráfico de armas alimenta a los cárteles mexicanos y es un punto recurrente de fricción diplomática. Este desmantelamiento demuestra que la cooperación en terreno funciona, aunque persisten preguntas sobre el destino final del armamento.
Lo que sabemos (y lo que no)
La investigación duró dos años. Un jurado federal emitió una acusación de 158 cargos el 21 de julio contra 28 personas, entre ellas al menos cuatro mexicanos.
- Líder identificado: Fernando Daniel Castro, residente de Phoenix, sin licencia para comprar armas.
- Método: Compras fraccionadas en distintas armerías del condado de Maricopa, usando múltiples licencias federales para evitar detección.
- Armas incautadas: Browning calibre .50, Barrett .50, rifles AR-15 y ametralladoras, todas adquiridas en distribuidores autorizados.
- Cargos principales: conspiración, declaraciones falsas en compra de armas, comercio sin licencia e intento de contrabando.
Las autoridades no revelaron hacia qué organización criminal en México iban destinadas las armas, solo confirmaron que opera en ese país.
El dato clave
La red compró al menos 20 armas de fuego utilizando múltiples licencias federales. El agente especial Albert J. Gibes explicó que emplearon inteligencia criminal para rastrear al comprador original y vincularlo con actividades transnacionales.
Qué sigue
Los 28 acusados enfrentan proceso judicial en Phoenix. Johnson afirmó que la administración continuará “interrumpiendo la cadena de suministro” del tráfico ilegal, en coordinación con México. No se descartan más detenciones.