El programa de Díaz propone negociar un convenio que establezca un suelo universal de derechos laborales mediante el diálogo entre gobiernos, empresas y trabajadores. También incluye abrir la financiación a fórmulas público-privadas y dar más voz al Sur Global.
Díaz advierte de que la OIT enfrenta un riesgo existencial por impagos de contribuciones y fragmentación técnica. Su programa busca modernizar las normas para responder a la inteligencia artificial y el cambio climático, manteniendo el carácter protector de la legislación laboral internacional.