El estado de las cosas
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) prevé que el sistema de alta presión se expanda desde el Medio Oeste hacia la Costa Este. El período más crítico será el fin de semana del 4 de julio, con temperaturas que podrían batir récords históricos en decenas de ciudades.
Las condiciones más peligrosas no solo vienen del calor, sino de la humedad. La sensación térmica podría alcanzar entre 100 y 115 grados Fahrenheit (38 a 46 °C) en partes de las llanuras del sur, el valle del Misisipi y la región del Atlántico Medio.
Los números que importan
- Más de 100 millones de personas bajo riesgo de calor moderado a extremo.
- El 4 de julio, más de 60 millones estarán bajo nivel de riesgo extremo en ciudades como Nueva York, Filadelfia, Washington D.C., Charlotte, Cincinnati y Nashville.
- Cientos de récords de temperatura podrían caer, algunos muy cerca de los máximos históricos.
- La falta de alivio nocturno agrava el peligro: las temperaturas pueden mantenerse en los 80 y 90 °F incluso después del atardecer.
Por qué importa
El calor extremo combinado con alta humedad eleva el riesgo de golpes de calor y problemas respiratorios, especialmente para personas mayores y con enfermedades crónicas. Además, el hecho de que los festejos se extiendan hasta la noche no reduce la amenaza, ya que el cuerpo no logra enfriarse sin temperaturas más bajas.
Las autoridades recomiendan limitar el tiempo al aire libre, mantenerse hidratado y buscar lugares con aire acondicionado. Quienes asistan a desfiles, barbacoas o fuegos artificiales deben estar atentos a los síntomas de agotamiento por calor.
Lo que viene después
El domo de calor podría persistir más allá del 4 de julio, afectando también al oeste del país. Los meteorólogos advierten que la intensidad de la ola de calor es inusual y que las condiciones seguirán siendo peligrosas hasta que el sistema de alta presión se desplace.