Cómo llegamos aquí
El vuelo FR-? de Ryanair despegó de Salónica la mañana del 10 de julio. Poco después, una avería en un motor provocó la rotura de la ventanilla junto al asiento 11C, donde viajaba Karović. La despresurización lo succionó parcialmente hacia afuera; solo el cinturón de seguridad lo retuvo. Otros pasajeros, entre ellos su esposa Svetlana, lo aferraron y taparon el hueco con una maleta hasta que el avión regresó a Salónica.
Lo que sabemos (y lo que no)
- Lo confirmado: Karović sufrió quemaduras, hematomas en brazo, axila y pecho, y lesiones en cuello y hombros. Deberá usar collarín cervical durante al menos seis semanas y podría requerir cirugía.
- Lo que se investiga: La NTSB trata de determinar la causa exacta de la rotura. Ryanair ha indicado que un objeto extraño pudo dañar el motor, pero no hay conclusiones oficiales.
- Lo que Karović recuerda: “La explosión es lo que recuerdo. Es el ruido antes del caos”, declaró. Dice haber perdido el conocimiento al salir parcialmente.
Lo que dicen
Karović describe un impacto psicológico profundo: ansiedad al oír aviones, insomnio y revivir el momento. Su abogado griego, Vasilis Tsiaras, que también viajaba en el vuelo, califica su supervivencia de “milagro”. La esposa agradeció especialmente a un pasajero albanés que ayudó a sujetar a su marido y bloqueó la ventana. Ryanair, por su parte, afirmó que el avión aterrizó con normalidad y que un pasajero recibió asistencia médica en tierra.
Qué sigue
Karović se recupera en una villa alquilada cerca de Salónica. Su abogado prepara una batalla judicial por compensación económica. La investigación de la NTSB podría tardar meses en emitir un informe final. Mientras tanto, el empresario serbio asegura sentirse “afortunado” por estar vivo, aunque su vida diaria quedó alterada por el trauma.