Por qué importa
El memorando de entendimiento del 17 de junio busca detener la guerra iniciada el 28 de febrero y reabrir el estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del petróleo mundial. Tras una semana de bombardeos entre ambas potencias, la credibilidad del acuerdo depende de que las partes logren coordinar su implementación sin nuevos enfrentamientos.
Entre líneas
- Trump afirmó el lunes que Irán había solicitado una reunión en Doha. Irán lo negó de inmediato y dijo que solo envía expertos técnicos.
- Qatar actúa como intermediario, transmitiendo mensajes entre las delegaciones, que no se sentarán en la misma mesa.
- El punto de mayor fricción actual es el artículo 1 del memorando, que exige un cese al fuego en el sur del Líbano, donde Hezbolá —aliado de Irán— rechazó el acuerdo marco firmado por Israel y Líbano.
El estado de las cosas
Lo que se sabe:
- Estados Unidos e Irán acordaron el domingo "detenerse por ahora" tras cuatro días de ataques recíprocos.
- Los buques pueden navegar libremente por el estrecho de Ormuz, según un funcionario estadounidense.
- Los 6.000 millones de dólares en activos iraníes congelados aún no han sido transferidos.
Lo que no se sabe:
- Si la delegación técnica iraní discutirá otros artículos del memorando, como el programa nuclear o las sanciones.
- Si habrá una nueva ronda de conversaciones de alto nivel en las próximas semanas.
Qué sigue
Pakistán y Catar, los mediadores, buscarán mantener abierta la "línea de comunicación" que permitió contener la escalada del fin de semana. El éxito dependerá de que ambas partes cumplan con la pausa acordada y avancen en la liberación de los activos bloqueados, un tema prioritario para Teherán.