Cómo llegamos aquí
El incendio se produjo el lunes 27 de julio en un vagón modelo NS-74 que había salido de un mantenimiento mayor en enero. Las llamas obligaron a evacuar la estación y a suspender el servicio en seis estaciones de la Línea 5. Once personas sufrieron molestias respiratorias leves.
- El tren siniestrado fue consumido en su totalidad.
- Días después, pasajeros reportaron humo en otro tren de la misma línea, aunque Metro lo atribuyó al frenado.
- La Seremi de Salud supervisó las labores de restauración y los análisis ambientales.
El dato clave
Las pruebas realizadas por laboratorios nacionales e internacionales acreditados descartaron la presencia de contaminantes en la estación. Metro aseguró que las condiciones para pasajeros y trabajadores son "completamente seguras". Las muestras se tomaron para detectar fibras de asbesto u otras partículas en suspensión.
Lo que no se dice
Aunque la estación reabre, el vagón siniestrado contenía asbesto encapsulado. Metro afirmó que no se liberaron fibras al ambiente, pero el incidente puso bajo la lupa la seguridad de los trenes NS-74, que operan desde 1975. El presidente de la empresa anunció que estos trenes dejarán de circular definitivamente hacia 2030.
Lo que cambia
- La Línea 5 recupera su servicio completo desde este martes en horario habitual.
- Se refuerza el protocolo de monitoreo ambiental tras emergencias de este tipo.
- El retiro progresivo de la flota NS-74 queda fijado para los próximos cuatro años.
Sí, pero…
Metro había anunciado inicialmente la reapertura para el jueves 30 de julio, pero rectificó dos horas después. La demora evidenció la complejidad de verificar la seguridad de una estación afectada por un incendio con materiales potencialmente peligrosos. La confianza de los usuarios dependerá de la consistencia futura en la comunicación y en los plazos de mantención.