Antes de llegar al centro, el adolescente de 14 años mató a sus abuelos con una pistola que pertenecía a la familia. La policía aún no ha establecido el móvil del ataque, que se prolongó cerca de una hora en varias aulas.

El primer ministro tailandés calificó el suceso de devastador y ordenó a los organismos asistir a los heridos y apoyar a las familias. El tiroteo, el peor en el país desde 2022, reabre el debate sobre el control de armas y la seguridad escolar.