Por qué importa
El caso afecta la confianza de los inversores extranjeros en la economía más grande del Sudeste Asiático. Makarim representa el vínculo entre el auge startup y el gobierno, y su condena agrega incertidumbre sobre procesos de contratación pública y el trato a figuras del sector tecnológico.
El dato clave
- Sentencia: 10 años de prisión.
- Multa: 1.000 millones de rupias (unos 55.000 dólares).
- Restitución: 809.000 millones de rupias (más de 45 millones de dólares); si no paga, suma otros 5 años de cárcel.
- Pérdidas estatales: el tribunal calculó unos 120 millones de dólares.
- La fiscalía pedía 5,6 billones de rupias en restitución y 18 años de cárcel.
Lo que dicen
Makarim negó las acusaciones y calificó el veredicto de “motivado políticamente”. Anunció que apelará. En su defensa, sostuvo que la compra de Chromebooks ahorró dinero al Estado y que no hubo enriquecimiento personal. El tribunal lo absolvió del cargo de enriquecerse directamente.
Los fiscales alegaron que favoreció a Google —inversor de Gojek— al diseñar especificaciones técnicas que solo cumplían los Chromebooks, pese a que un estudio interno de 2018 había advertido que esos equipos requieren internet constante, algo escaso en zonas remotas de Indonesia.
Entre líneas
El caso expone tensiones entre el mundo corporativo y la política en Indonesia. Makarim fue nombrado ministro en 2019 por el entonces presidente Joko Widodo y mantuvo una participación minoritaria en Gojek durante su gestión. Críticos de las autoridades consideran que la evidencia es débil y que el proceso busca perseguir a opositores políticos, aunque el tribunal no encontró pruebas de enriquecimiento personal.
Qué sigue
La apelación de Makarim determinará si la condena se mantiene, se reduce o se anula. Mientras tanto, el fallo ya genera debate sobre el clima de negocios en Indonesia y si casos de corrupción en compras gubernamentales desalentarán la inversión extranjera, especialmente en tecnología.