Por qué importa
La audiencia refleja la creciente desconfianza de la afición hacia la dirigencia del fútbol en Corea del Sur. Tras caer ante México y Sudáfrica en el Grupo A, miles de hinchas exigieron transparencia, lo que llevó al Parlamento a intervenir. El caso podría sentar un precedente en la rendición de cuentas de federaciones deportivas en el país.
Lo que dicen
- Chung Mong-gyu pidió disculpas por el resultado, pero rechazó las acusaciones de favoritismo. Afirmó que durante sus trece años al mando solo uno de los 25 entrenadores nombrados era graduado de la Universidad de Corea, desmintiendo un supuesto trato preferencial.
- Hong Myung-bo asumió responsabilidad por el rendimiento, pero defendió la legalidad de su designación en julio de 2024. Negó que su salario anual fuera de 3.800 millones de wones (2,64 millones de dólares) y aseguró que nunca buscó beneficios personales.
El dato clave
Ambos negaron las acusaciones de irregularidades, pero admitieron errores en la conducción deportiva. La investigación parlamentaria se suma a la que ya inició el Ministerio de Cultura, lo que abre la posibilidad de reformas en la gobernanza de la KFA.
Qué sigue
El Comité de Deportes continuará recabando testimonios y documentos. No se ha anunciado una fecha para emitir conclusiones, pero el escrutinio público mantiene bajo presión a la federación. La afición espera cambios concretos antes de las eliminatorias para el próximo Mundial.