El panorama general
Ambos acusados llegaron a Austria en 2015 y solicitaron asilo. Al‑Halabi fue trasladado desde Francia en una operación encubierta que involucró a los servicios de inteligencia de Israel (Mossad) y de Austria, según la prensa local. Allí vivió sin ser detectado hasta que una investigación de una ONG destapó su pasado.
Entre líneas
La defensa de Al‑Halabi sostiene que no hubo tortura bajo su mando y que su unidad solo tomaba datos personales de los detenidos, sin realizar investigaciones. Sin embargo, la fiscalía asegura que ambos ordenaron o no impidieron el maltrato repetido a 21 integrantes de un movimiento de protesta entre abril de 2011 y marzo de 2013 en la ciudad de Raqa.
- Cargos principales contra Al‑Halabi: tortura, coacción agravada, coacción sexual y lesiones corporales graves.
- Cargos contra Abu Rukba: los mismos delitos, según la acusación.
- Pena máxima: hasta 10 años de prisión.
Qué sigue
El juicio se extenderá al menos hasta finales de junio, y el tribunal escuchará testimonios de víctimas que residen en Siria y en varios países europeos. Es el primer proceso austriaco que juzga el sistema penitenciario sirio y las medidas represivas aplicadas contra la población civil.