El panorama general
Baluchistán es la provincia más extensa y pobre de Pakistán, pero también una de las más ricas en recursos minerales como carbón, oro y cobre. Los accidentes mortales en sus minas son habituales: en 2024, otra explosión de metano mató a 12 trabajadores. La falta de ventilación, sistemas de monitoreo de gases y medidas de seguridad básicas convierten estas minas en entornos de alto riesgo.
Lo que dicen
- Ghani Baloch, alto funcionario de minería del gobierno provincial, señaló que el rescate continúa pero que "las probabilidades de encontrar a alguien con vida disminuyen" porque las explosiones de metano consumen oxígeno rápidamente.
- Shoaib Nosherwani, ministro de Minas y Minerales de Baluchistán, anunció una compensación de 500.000 rupias paquistaníes (unos 1.800 dólares) por cada fallecido. Prometió investigar la causa y revisar la seguridad en todas las minas de carbón de la provincia.
Entre líneas
La explosión no fue un accidente aislado, sino el resultado de condiciones estructurales que se repiten. Pese al peligro, miles de personas siguen trabajando en estas minas porque el desempleo en Baluchistán es alto y hay pocas alternativas económicas. Los sindicatos laborales han exigido repetidamente mejores estándares de seguridad y su cumplimiento efectivo, sin obtener respuestas concretas hasta ahora.
Qué sigue
Los equipos de rescate continúan buscando a los mineros atrapados a una profundidad de casi 1.220 metros. Las autoridades prometieron una investigación oficial y una revisión de seguridad en toda la provincia. Sin embargo, dado el historial de accidentes previos y la falta de mejoras sostenidas, queda por ver si estas medidas se traducirán en cambios reales.