Por qué importa
La guerra entre Irán y Estados Unidos, que ya cumple seis meses, paralizó la mayoría de los envíos a través del estrecho de Ormuz. Esta ruta clave para el suministro global quedó bloqueada y eso encareció todos los combustibles. Mientras las petroleras cosechan ganancias extraordinarias, los consumidores enfrentan precios altos y escasez en algunas regiones.
Los números que importan
- ExxonMobil: beneficio neto de 14.525 millones de dólares, un 105% más que el año anterior. Ingresos de 116.017 millones, un 42% más.
- Chevron: beneficio de 12.072 millones de dólares, un 385% más. Ingresos de 70.060 millones, un 56% más.
- Petróleo Brent: pasó de unos 70 a más de 100 dólares el barril en marzo, abril y mayo; llegó a tocar 126 dólares.
- Europa: seis grandes petroleras europeas reportaron ganancias combinadas de 22.000 millones en el primer trimestre, un 43% más que el año anterior.
Entre líneas
Las petroleras se benefician de la crisis, pero también responden con mayor producción. ExxonMobil dijo que su actividad de exploración y producción alcanzó el nivel más alto en más de dos décadas, sin contar las interrupciones en Oriente Próximo. El director ejecutivo, Darren Woods, atribuyó los resultados a la ejecución operativa, no solo a los precios altos.
Sin embargo, organizaciones como Global Witness señalan que hay “quienes están teniendo una crisis muy buena, y los productores de petróleo son uno de ellos”. Mientras tanto, países como Australia, Nepal y Sri Lanka implementaron racionamiento de combustible o cerraron oficinas gubernamentales por la escasez.
Qué sigue
La atención se centrará ahora en cómo evoluciona el conflicto en Oriente Próximo y si el estrecho de Ormuz se reabre al tráfico. Si las tensiones persisten, los precios podrían mantenerse altos y las ganancias de las petroleras seguirían creciendo. También crece la presión política para gravar estas ganancias extraordinarias, especialmente en un año electoral en Estados Unidos.