Cómo llegamos aquí
El FBI detectó la amenaza el 10 de junio, cuatro días antes del evento, gracias a una alerta policial en Ohio. Los agentes descubrieron conversaciones cifradas en Signal entre al menos 23 personas que compartían mapas de Washington y discutían logística del ataque.
Las detenciones ocurrieron en Ohio, Missouri, California y Nebraska. Proper enfrenta cargos por conspiración para cometer asesinato, mientras otros cuatro acusados —Daniel Eskridge, Abraham Hermosillo Alvarez, Bryan Omar Roa y Michael Alan Thomas— también fueron arrestados.
Lo que dicen los documentos
Según las declaraciones juradas, el complot tenía tres fases:
- Primera fase: drones cargados con explosivos atacarían edificios cercanos a la Casa Blanca durante el combate.
- Segunda fase: la evacuación masiva dirigiría a la multitud hacia francotiradores previamente apostados en azoteas.
- Tercera fase: una "segunda ola" de atacantes intentaría asaltar las puertas de la Casa Blanca.
Los investigadores identificaron a un usuario llamado "Shepherd" como líder del grupo, descrito por Proper como agresivo en la planificación táctica y posible exmilitar.
El panorama general
El presidente Trump afirmó el martes desde Francia, donde asiste a la cumbre del G7, que no fue informado sobre el complot frustrado. El evento "UFC Freedom 250" reunió a unos 4.000 espectadores en el jardín sur, con una jaula de artes marciales instalada para la ocasión.
El Servicio Secreto trabajó junto al FBI durante toda la investigación. El director del FBI, Kash Patel, calificó la operación de "multi-estatal" y destacó que lograron detener los ataques "en seco".
Lo que sabemos (y lo que no)
Los fiscales han presentado cargos formales, pero la investigación sigue abierta. Las autoridades reconocen que hay sospechosos aún no identificados, y no está claro qué tan cerca estuvieron los acusados de ejecutar el plan. El FBI incautó armas, municiones y dispositivos electrónicos en los allanamientos.