El comunicado se produce tras el fracaso del proyecto FIFA Forward Enterprise, que buscaba vender un 20 % de los derechos comerciales del Mundial. La UEFA mantiene su amenaza de boicot y la federación noruega exigió la renuncia de Infantino.
La FIFA subrayó que Infantino fue elegido democráticamente y que su continuidad solo puede decidirse mediante sus estatutos. El dirigente busca un cuarto mandato en las elecciones de marzo de 2027, con el respaldo de las confederaciones sudamericana y africana.