El gesto y la explicación
Durante la toma previa al partido, las cámaras mostraron la sala del VAR en Dallas, donde Evans apareció haciendo el símbolo con la mano derecha junto a su pierna. En un comunicado difundido por la FIFA, el australiano afirmó que fue "un tic involuntario e inconsciente" y que repitió el movimiento más tarde mientras sostenía un bolígrafo.
"No hice intencionadamente ningún gesto para comunicar un mensaje, afiliación o creencia", declaró Evans. También dijo entender cómo se interpretó el gesto y lamentó la polémica, pero insistió en que "no refleja quién soy".
¿Qué dice la FIFA?
El Comité Disciplinario independiente de la FIFA revisó el caso y concluyó que "no hay pruebas de infracción del Código Disciplinario". El organismo cerró la investigación y descartó cualquier sanción.
- La FIFA consideró la declaración de Evans y la ausencia de evidencia de intencionalidad.
- El gesto "OK" tiene usos cotidianos inofensivos, pero desde 2019 se asocia al supremacismo blanco tras el atentado en Christchurch, Nueva Zelanda.
Las voces discordantes
La organización Fare (Fútbol contra el racismo en Europa) pidió la exclusión de Evans del torneo. Esta entidad supervisa incidentes discriminatorios en el fútbol y consideró que el símbolo, incluso si fue involuntario, merecía una sanción ejemplar.
"Entiendo cómo se ha interpretado el gesto y lo lamento; sin embargo, quiero ser muy claro y decir categóricamente que no lo hice de forma consciente ni deliberada", reiteró Evans en su defensa.
Lo que viene después
La FIFA no tomará más medidas. Evans continuará como VAR en el Mundial. El caso queda cerrado, pero deja abierta la discusión sobre la responsabilidad de los árbitros frente a símbolos con doble significado, especialmente en un torneo global donde cada imagen se analiza al instante.