Por qué importa
El gobierno presenta esta inversión como un caso de estudio de cómo el gasto en defensa puede revitalizar comunidades. Los fondos, ya acordados dentro del programa Dreadnought, se destinarán a:
- HMS Dreadnought: completar pruebas de mar y preparar el primer submarino para servicio en la década de 2030.
- HMS Valiant: avanzar a la fase de pruebas de mar del segundo submarino.
- Tercer y cuarto submarinos: apoyar sus fases de construcción.
- Cadena de suministro: 5.900 millones para BAE Systems y 2.500 millones para otros proveedores.
Downing Street afirma que esto respaldará 18.000 empleos adicionales en defensa nuclear para 2030 y 22.000 nuevos aprendizajes para 2035. Actualmente, las actividades nucleares militares del Reino Unido sostienen 47.000 puestos de trabajo, incluidos 13.500 en el astillero de Barrow.
El trasfondo
Burnham asumió el cargo hace poco más de una semana, tras la salida de Keir Starmer, quien había prometido elevar el gasto en defensa al 3,5% del PIB para 2035. El nuevo primer ministro votó a favor de construir los submarinos Dreadnought en 2016, cuando el Partido Laborista se dividió sobre el tema y su entonces líder Jeremy Corbyn votó en contra. Streeting y el canciller John Healey también apoyaron la medida entonces.
Entre líneas
El anuncio refuerza el perfil pro-Trident de Burnham, pero también expone tensiones internas. La ministra Louise Haigh, que dirige la oficina del primer ministro, votó en contra en 2016. Además, tanto Burnham como Streeting se niegan a comprometerse con la meta del 3% del PIB para 2030. Streeting argumentó que hacerlo sin un plan de financiamiento podría llevar a "pagar un precio alto" por la pérdida de confianza del mercado.
Lo que cambia
La inversión consolida el programa Dreadnought, cuyo costo total se estima en 31.000 millones de libras. Los submarinos, propulsados por un sistema nuclear de Rolls-Royce, portarán misiles Trident 2 D5 y tendrán alcance casi ilimitado. Burnham enfatizó que el dinero se gasta en "trabajadores británicos, empresas británicas y habilidades británicas", en línea con su promesa de reindustrializar el país y combatir el desempleo juvenil.