El panorama general
La polémica estalló cuando agentes de Hampshire esposaron a Nowak mientras moría por puñaladas, tras ignorar sus súplicas de que había sido apuñalado. Su asesino, Vickrum Digwa, había mentido a la policía diciendo que él era la víctima de un ataque racista. Digwa fue condenado a cadena perpetua con un mínimo de 21 años.
Lo que dicen
- Starmer afirmó que se debe revisar la actuación policial, pero rechazó la caracterización del Departamento de Estado. Dijo: “La policía debe actuar sin miedo ni favoritismo, venga de donde venga la crítica”.
- David Lammy, ministro de Justicia, aseguró no reconocer “esa caricatura de Gran Bretaña” y agradeció las condolencias estadounidenses, pero discrepó del diagnóstico.
- Los Liberales Demócratas pidieron citar al embajador de EE.UU. por lo que llamaron “injerencia extranjera flagrante que busca avivar la división”.
Entre líneas
El Departamento de Estado publicó en X que el “condicionamiento ideológico y la policía de dos niveles” son “síntomas evidentes de declive civilizatorio”. Downing Street evitó reprender directamente a Washington y calificó la relación bilateral como “increíblemente fuerte”.
Qué sigue
La revisión interna del caso Nowak sigue en curso. No está claro si el gobierno británico abordará el incidente diplomáticamente con la administración Trump. El magnate Elon Musk, quien había ofrecido financiar una acusación privada contra la policía de Hampshire, sigue presionando desde su plataforma.