El estado de las cosas
- Sistema actual: el trabajador recibe un mes de sueldo por cada año trabajado (tope de 11 años) solo si es despedido por necesidad de la empresa o por desahucio del empleador. Quien renuncia o es despedido por otra causal no recibe nada.
- Propuesta: el empleador pagaría una cotización adicional de aproximadamente 1,8% del sueldo, que se sumaría al Seguro de Cesantía. El trabajador podría retirar esos fondos al finalizar la relación laboral, incluso si renuncia voluntariamente.
Por qué importa
La medida busca resolver dos problemas simultáneos: el alto costo del despido en Chile (que duplica el promedio de la OCDE para un trabajador con cinco años de antigüedad) y la baja cobertura del beneficio actual. Rau señaló que el sistema vigente también genera un "efecto amarre": los trabajadores evitan renunciar para no perder la indemnización acumulada, lo que frena la movilidad laboral.
El dato clave
Según el ministro, en Chile un trabajador con cinco años de antigüedad recibe cinco sueldos al ser despedido, mientras que en la OCDE recibe en promedio 2,5 sueldos. A su vez, la probabilidad de perder el empleo antes de los 12 meses es más del doble que después de ese plazo, lo que deja a muchos trabajadores de corta duración sin derecho a indemnización.
Entre líneas
La reforma requeriría modificar el Código del Trabajo y se implementaría de forma gradual. El Gobierno evalúa que no tenga efecto retroactivo, para que los contratos vigentes mantengan las reglas actuales. También se estudia que el nuevo mecanismo sea voluntario y coexista con el sistema antiguo. Rau reconoció que el debate será complejo y "no estará exento de fricciones".