El panorama general
El NCAG fue creado por la Junta de Paz impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump durante las negociaciones que llevaron al alto el fuego entre Hamás e Israel. El acuerdo contempla una administración civil palestina en Gaza, pero la segunda fase del plan –que incluye la retirada total de tropas israelíes y el desarme de Hamás– sigue estancada.
El estado de las cosas
El anuncio de este lunes se concretó en una rueda de prensa en Deir al Balah, donde Ismail al Thawabta, portavoz del gobierno de Hamás, detalló los pasos dados:
- Mohamed al Farra, jefe del Comité de Emergencia, presentó su renuncia.
- El comité quedó disuelto para facilitar la transición administrativa.
- Solo permanecerá en sus puestos “personal técnico y profesional” para evitar un vacío de servicios.
- Hamás reiteró su “plena disposición” a entregar el poder al NCAG.
El líder del NCAG, Ali Shaaz, afirmó que el comité está “plenamente preparado” para asumir, pero advirtió que necesita condiciones como un marco jurídico único y un aparato de seguridad unificado.
Entre líneas
La disolución es un gesto político, pero no resuelve los nudos del acuerdo. Israel exige el desarme total de Hamás, mientras que el grupo no ha cedido en ese punto. Además, el NCAG sigue con sede en El Cairo, sin poder ingresar a Gaza por las objeciones israelíes. La continuidad de los servicios básicos depende de que el personal técnico actual –leal a Hamás– colabore con la nueva administración.
Lo que dicen
El gobierno gazatí declaró: “Hoy traducimos nuestra posición de principios en acciones concretas sobre el terreno”. Por su parte, Shaaz señaló que los requisitos esenciales incluyen “una autoridad de gobierno única” y “un aparato de seguridad que rinda cuentas a esa autoridad”.
Qué sigue
La implementación del traspaso requerirá que Israel permita la entrada del NCAG a Gaza y que se avance en la segunda fase del acuerdo. Mientras tanto, Hamás mantendrá personal técnico para garantizar servicios, pero el vacío administrativo sigue siendo un riesgo. Las negociaciones en Egipto entre las partes continúan, sin fecha definida para el cambio de mando.